Islandia es uno de esos destinos que, más allá de las fotos espectaculares, impresiona por lo fácil que resulta moverse por tu cuenta y lo bien preparado que está para el turismo en carretera. Nosotros hicimos una ruta de 8 días en caravana por el sur y el norte de la isla, viajando en familia, con un bebé de menos de 8 meses.
En este post te cuento cómo organizamos el viaje, qué lugares visitamos y cómo fue cada día. También incluyo recomendaciones si estás pensando en hacer algo similar, sobre todo si vas con niños.
Día 1: Círculo Dorado – Geisers, cascadas y cráteres
Empezamos la ruta por el famoso Círculo Dorado, que incluye tres de los lugares más conocidos de Islandia y está bastante cerca de Reikiavik. Es una buena manera de arrancar el viaje porque te haces una idea rápida del tipo de paisajes que vas a ver durante los próximos días.
La primera parada fue Thingvellir, un parque nacional donde se puede ver claramente la separación entre las placas tectónicas de América y Eurasia. Hay varios senderos fáciles, zonas de picnic y una cascada pequeña (Öxarárfoss). Se puede hacer con carrito en parte, aunque hay tramos de piedras.
Después fuimos a Geysir, una zona geotermal con varias pozas humeantes. El géiser más activo es Strokkur, que lanza agua caliente cada pocos minutos. Es muy accesible y bastante impresionante la primera vez que lo ves.
Desde allí fuimos a Gullfoss, una gran cascada con bastante caudal. Tiene varios miradores, pasarelas de madera y es muy cómoda de visitar, incluso con niños.
Antes de terminar el día, hicimos una parada en el cráter Kerið, que tiene un lago en el interior. La entrada cuesta unos 5 euros y aunque no es imprescindible, es una parada rápida y diferente.
Dormimos cerca de Seljalandsfoss, una cascada alta por la que se puede caminar por detrás (ojo, te mojas sí o sí). Con niños pequeños es mejor llevar mochila portabebés, ya que hay barro y rocas resbaladizas.

Día 2: Skógafoss, playa negra y acantilados
El segundo día seguimos por la Ring Road (carretera principal que rodea Islandia) hacia el sureste.
La primera parada fue Skógafoss, una cascada muy grande y fácil de visitar. Hay escaleras para subir a un mirador desde arriba, pero si vas con un bebé o carrito, lo más cómodo es verla desde abajo. Desde aquí también salen rutas de senderismo, pero solo hicimos una parte muy corta.
Luego fuimos al glaciar Sólheimajökull, que tiene una caminata fácil desde el parking hasta un mirador. Verlo desde cerca es impresionante, aunque no hicimos ninguna excursión sobre el hielo.
Desde allí seguimos hasta Dyrhólaey, una península con buenas vistas del mar y de los acantilados. Hay un faro y un arco de piedra en el agua muy característico. Si vas en verano puedes ver frailecillos.
La última parada fue en Reynisfjara, la famosa playa de arena negra con columnas de basalto. Es un sitio muy bonito pero peligroso si no estás atento: las olas tienen mucha fuerza y hay carteles avisando. No es un lugar para relajarse, pero vale la pena verlo.
Dormimos en Vík, el pueblo más cercano. Tiene gasolinera, supermercado y un par de restaurantes.

Día 3: Glaciares y lagunas con icebergs
Este fue uno de los días más completos. Lo primero que visitamos fue Jökulsárlón, la laguna glaciar donde flotan icebergs. Hicimos una excursión en barco anfibio, que es bastante tranquila y apta para ir con niños. El paisaje es muy curioso, parece de otro planeta.
Justo al otro lado de la carretera está la Playa de los Diamantes, donde trozos de hielo llegan hasta la arena. No estuvimos mucho rato porque el viento era fuerte, pero el contraste del hielo con la arena negra es algo que no se ve todos los días.
Después visitamos el Parque Nacional Skaftafell, desde donde salen varias rutas. Hicimos una corta hasta un mirador del glaciar y luego una más larga hasta Svartifoss, una cascada rodeada de columnas de lava negra. Es una caminata de algo más de 1,5 km (solo ida), en subida, así que fuimos con mochila portabebés.
Terminamos el día en Fjallsárlón, otra laguna con icebergs, más tranquila y menos concurrida que Jökulsárlón. Hay un pequeño café junto al aparcamiento y un buen sitio para descansar.

Día 4: Fiordos del este y pueblos tranquilos
Este día fue más tranquilo en cuanto a visitas. Entramos en la zona de los fiordos del este, con carreteras más estrechas y curvas, pero paisajes muy bonitos.
El destino principal fue Seyðisfjörður, un pueblo entre montañas con casas de colores y una iglesia azul muy fotogénica. Hay un paso de cebra arcoíris que suele salir en todas las fotos. El pueblo es pequeño pero tiene cafeterías y tiendas, y es muy agradable para pasear.
También pasamos por Gufufoss, una cascada a las afueras del pueblo que no requiere caminata. Es ideal para hacer una parada rápida y comer algo.
Este fue un día de paisajes, poco turismo y mucho coche.

Día 5: Zona geotermal y cascadas potentes
Seguimos hacia el norte del país y entramos en una zona muy diferente, casi desértica en algunos tramos.
La primera visita fue a Dettifoss, una de las cascadas más caudalosas de Europa. El acceso depende del lado por el que entres (este u oeste); nosotros lo hicimos por el lado más fácil (oeste), con un sendero de grava. La caída de agua es muy impresionante, aunque el entorno es bastante árido.
Desde allí fuimos andando hasta Selfoss, una cascada más ancha pero menos alta. El camino no es difícil, aunque no es accesible con carrito.
Por la tarde visitamos Hverir, una zona de actividad geotermal con pozas de barro, fumarolas y un olor a azufre bastante intenso. No es recomendable para personas sensibles, pero es un lugar curioso y muy diferente al resto del país.
También nos acercamos a la cueva Grjótagjá, con aguas termales en su interior. Ya no se puede bañar allí, pero es conocida por haber salido en Juego de Tronos.
Cerramos el día con una visita rápida a Goðafoss, otra cascada muy accesible, con pasarelas y miradores desde ambos lados del río.

Día 6: Husavik y ballenas
Nos dirigimos a Húsavík, un pueblo pesquero del norte conocido por las excursiones para ver ballenas. Contratamos una salida en barco de unas tres horas y pudimos ver varias especies (minke y jorobadas). La empresa ofrecía chalecos para niños y mantas.
Puedes reservar el tour que hicimos aquí.
Húsavík tiene además un buen puerto, un museo de ballenas y varios cafés donde parar a descansar. Después de comer, seguimos hasta Akureyri, la segunda ciudad más grande del país. Aunque no es muy grande, tiene más servicios que la mayoría de pueblos. Dimos un paseo por el centro, subimos a la iglesia y visitamos el jardín botánico.

Día 7: Península de Snæfellsnes – Playas, acantilados y más volcanes
La península de Snæfellsnes se encuentra en la costa oeste y es conocida como “Islandia en miniatura” porque tiene un poco de todo: montañas, playas, cascadas, volcanes, acantilados…
Paramos en Kirkjufell, probablemente la montaña más fotografiada del país, junto a una pequeña cascada. También fuimos a Arnarstapi, un pueblo costero con formaciones de lava y un sendero con vistas al mar.
Otra parada interesante fue Ytri Tunga, una playa donde se pueden ver focas en libertad. Tuvimos suerte y vimos varias tomando el sol sobre las rocas.
Fue un día de muchos tramos de carretera, pero con varios sitios para parar sin hacer grandes caminatas.

Día 8: Reikiavik y fin del viaje
El último día lo dedicamos a volver a Reikiavik, devolver la caravana y dar un paseo por la ciudad antes del vuelo. Reikiavik es pequeña y fácil de recorrer a pie. Visitamos la iglesia Hallgrímskirkja, caminamos por la calle principal y compramos algún souvenir.

✅ Consejos prácticos para viajar por Islandia con niños
1. Mochila portabebés obligatoria
Muchas de las rutas en Islandia no son aptas para carrito: hay piedras, barro, senderos estrechos o escaleras. Una buena mochila ergonómica es imprescindible, incluso para paseos cortos cerca de cascadas o miradores.
2. Carrito solo para tramos urbanos o campings
El carrito solo lo usamos en campings, pueblos o en zonas muy llanas como Reikiavik o algunos parques. Si llevas uno, que sea resistente, con ruedas grandes y fácil de plegar.
3. Capas de ropa (siempre)
El tiempo en Islandia cambia mucho en pocas horas. Vístelos con varias capas: térmica + forro polar + impermeable. No olvides gorro, bufanda tipo braga y manoplas (incluso en verano puede hacer viento frío).
4. Comida y snacks a mano
Los supermercados no están en todas partes, y los restaurantes son caros. Lleva comida básica y snacks fáciles para el coche: fruta, galletas, pan, leche, yogures. En los supermercados Bonus y Kronan puedes encontrar potitos, cereales y leche infantil.
5. Sillas de coche
Si alquilas caravana o coche, asegúrate de reservar la silla homologada para el tamaño del niño con antelación. Las empresas suelen tener varias opciones, pero conviene preguntar antes.
6. Pañales y toallitas
Encontrarás pañales en los supermercados, aunque no todas las marcas habituales. Lleva una reserva para los primeros días, sobre todo si tienes necesidades específicas (pañales ecológicos, de tallas raras, etc.).
7. Campings con servicios
Algunos campings son muy básicos (solo baños y una pila), pero otros tienen cocina, duchas con agua caliente, lavandería o incluso zonas interiores para comer. Revisa la app “Park4Night” o “Camping Card Iceland” para elegir los más cómodos.
8. Ritmo flexible
Con niños, menos es más. No intentes ver todo en un solo día. Haz paradas largas, busca sitios donde puedan correr un poco o jugar con piedras. Islandia no es un parque temático, pero los paisajes les fascinan igual.
9. Botiquín básico
Lleva medicamentos que usas en casa: antitérmicos, suero, crema para irritaciones, termómetro. En Islandia hay farmacias, pero no en todos los pueblos, y los precios son elevados.
10. Seguro de viaje (siempre)
Muy recomendable para cualquier imprevisto médico o problema con el alquiler. Islandia es un país seguro, pero el clima, la conducción o pequeñas caídas pueden complicarte el viaje si no estás cubierto.
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Internet durante tu viaje
Si no tienes roaming en tu compañía puedes llevar desde casa una tarjeta de internet y evitar comprarla en destino. Siempre en destino puede ser algo más económica pero si tu vuelo llega tarde y están cerradas las compañías o no dominas el idioma como para comprarla tienes esta opción. Puedes comprarla aquí usando el cupón TENERIFEANDOPORELMUNDO

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